Dra. Carolina Delgado lidera en Chile un estudio publicado en The Lancet que logra mejoras cognitivas significativas en adultos mayores

16 July 2026

Dra. Carolina Delgado lidera en Chile un estudio publicado en The Lancet que logra mejoras cognitivas significativas en adultos mayores

El estudio LatAm-FINGERS, el primer ensayo clínico aleatorizado multicéntrico realizado en América Latina para prevenir el deterioro cognitivo, fue liderado en Chile por la neuróloga Carolina Delgado, del Hospital Clínico Universidad de Chile, y publicado esta semana en The Lancet.

Cerca de 280 mil personas viven actualmente con demencia en Chile, una cifra que podría duplicarse en las próximas dos décadas a medida que la población envejece. A esto se suma un dato preocupante: un estudio de 2024 situó a Chile como el país con la mayor proporción de casos de demencia atribuibles a factores de riesgo modificables entre siete naciones latinoamericanas, con un 62%, encabezados por la hipertensión, la obesidad y la inactividad física.

En ese contexto se inserta LatAm-FINGERS, un ensayo clínico aleatorizado, multicéntrico y con evaluador ciego (single-blind) que se desarrolló durante dos años en 12 centros de 11 países de la región —incluyendo Argentina, Brasil, Colombia, México y Chile— bajo la coordinación general de Fleni (Argentina) y el financiamiento de la Alzheimer’s Association.

Qué se hizo

El estudio reclutó a 1.065 adultos mayores de entre 60 y 77 años, con riesgo cardiovascular elevado y rendimiento cognitivo levemente por debajo del esperado para su edad, pero sin diagnóstico de demencia. Los participantes fueron asignados aleatoriamente a uno de dos grupos:

  • Intervención sistemática (539 personas): un programa estructurado y supervisado que combinó actividad física cuatro veces por semana, asesoría nutricional basada en la dieta MIND, entrenamiento cognitivo computarizado y control activo de factores de riesgo cardiovascular, sostenido durante dos años con apoyo de equipos interdisciplinarios.
  • Intervención flexible (526 personas): un grupo de comparación que recibió únicamente recomendaciones generales de salud en cuatro reuniones a lo largo del mismo período.

Cabe destacar que el grupo de comparación no permaneció sin intervención, sino que recibió orientación general de salud. La diferencia observada entre ambos grupos refleja, por lo tanto, el valor agregado de un programa estructurado y sostenido por sobre el consejo médico habitual.

Qué se encontró

Al cabo de dos años, ambos grupos mostraron mejoras en sus puntajes cognitivos —un patrón esperable, en parte, por el efecto de práctica al repetir las mismas evaluaciones—. El desempeño se resumió en un compuesto cognitivo global, calculado como el promedio de tres dominios evaluados con pruebas neuropsicológicas estandarizadas: memoria episódica, función ejecutiva y velocidad de procesamiento. Cada resultado se expresó en unidades de desviación estándar (DE) respecto del promedio basal del grupo, lo que permite comparar el ritmo de cambio entre ambos brazos del estudio. Sin embargo, el grupo con intervención estructurada mejoró de forma significativamente mayor: un 0,31 versus 0,20 de desviación estándar por año en el compuesto cognitivo global (diferencia entre grupos de 0,11 DE/año; IC 95% 0,06–0,15; p<0,0001), lo que equivale a una mejora anual aproximadamente 55% superior.

Los beneficios se replicaron en memoria episódica, función ejecutiva y velocidad de procesamiento, y fueron consistentes en la mayoría de los subgrupos analizados por edad, educación, etnia, riesgo cardiovascular y estado del gen APOE ε4. Un hallazgo exploratorio —que los propios autores piden interpretar con cautela, dado que no se ajustó por comparaciones múltiples— sugiere un beneficio más marcado en mujeres que en hombres.

En seguridad, el grupo con intervención estructurada registró más eventos adversos (mayoritariamente síntomas musculoesqueléticos, esperables por la mayor exposición a ejercicio y contacto con el equipo de salud), pero ninguno de los eventos serios se consideró relacionado con la intervención.

La adaptación a la realidad local

El protocolo original fue desarrollado en Finlandia (estudio FINGER) y luego adaptado en Estados Unidos (US POINTER), pero nunca antes se había probado en América Latina. La Dra. Delgado, investigadora principal del proyecto en Chile, explicó que la adaptación cultural fue uno de los mayores desafíos: fue necesario ajustar las escalas de evaluación clínica, modificar las recomendaciones alimentarias por la disponibilidad y costo de ciertos productos, y reducir la intensidad del programa de ejercicio tras registrar lesiones en las primeras etapas.

“Nuestra población tiene muchos más factores de riesgo que en Finlandia, donde se realizó el estudio original. Eso significa que una intervención como esta tiene un impacto mucho mayor acá y ahora tenemos la evidencia científica para demostrarlo y para impulsar políticas públicas que lleguen a toda la población”, señaló la investigadora.

Delgado también destacó efectos que van más allá de lo cognitivo: mejoras en el ánimo, la socialización y los trastornos de ansiedad crónicos de los participantes, así como en indicadores cardiovasculares y de rendimiento físico.

Próximos pasos

Los resultados de LatAm-FINGERS se suman a los de los estudios FINGER (Finlandia) y US POINTER (Estados Unidos), confirmando en una población latinoamericana —con mayor carga de factores de riesgo cardiovascular— que una intervención de estilo de vida estructurada mejora el rendimiento cognitivo de forma medible y consistente. De hecho, la magnitud del efecto observada en Chile y la región fue mayor que en el ensayo estadounidense.

El estudio midió cambios en el rendimiento cognitivo a dos años, por lo que el paso siguiente es determinar si esa mejora se traduce en una menor incidencia de demencia a largo plazo. Sobre esto, la Dra. Delgado fue clara: “Es un tremendo hallazgo porque podría significar que en un futuro esto reduzca el riesgo de demencia. Si bien es algo que no hemos demostrado aún porque no tiene un seguimiento lo suficientemente largo, es algo que uno podría suponer que va a ocurrir”. Con ese objetivo, el equipo seguirá a los participantes durante cuatro años más, esta vez sin el acompañamiento estructurado, para evaluar si los beneficios se sostienen en la vida cotidiana.


Links de Interés:
https://uchile.cl/noticias/242418/estudio-liderado-por-neurologa-u-de-chile-mejora-la-cognicion-en-mayores
https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(26)01278-X/fulltext